Año C • Pentecostés 26 • Propio 28 •

LECTURAS CONTINUAS


Isaías 65:17-25

Nuevos cielos y nueva tierra

17 »Presten atención, que estoy por crear
    un cielo nuevo y una tierra nueva.
No volverán a mencionarse las cosas pasadas,
    ni se traerán a la memoria.

18 Alégrense más bien, y regocíjense por siempre,
    por lo que estoy a punto de crear:
Estoy por crear una Jerusalén feliz,
    un pueblo lleno de alegría.

19 Me regocijaré por Jerusalén
    y me alegraré en mi pueblo;
no volverán a oírse en ella
    voces de llanto ni gritos de clamor.

20 »Nunca más habrá en ella
    niños que vivan pocos días,
    ni ancianos que no completen sus años.
El que muera a los cien años
    será considerado joven;
pero el que no llegue a esa edad
    será considerado maldito.

21 Construirán casas y las habitarán;
    plantarán viñas y comerán de su fruto.

22 Ya no construirán casas para que otros las habiten,
    ni plantarán viñas para que otros coman.
Porque los días de mi pueblo
    serán como los de un árbol;
mis escogidos disfrutarán
    de las obras de sus manos.

23 No trabajarán en vano,
    ni tendrán hijos para la desgracia;
tanto ellos como su descendencia
    serán simiente bendecida del Señor.

24 Antes que me llamen,
    yo les responderé;
todavía estarán hablando
    cuando ya los habré escuchado.

25 El lobo y el cordero pacerán juntos;
    el león comerá paja como el buey,
    y la serpiente se alimentará de polvo.
En todo mi monte santo
    no habrá quien haga daño ni destruya»,
dice el Señor.


Isaías 12

Canciones de alabanza

12 En aquel día tú dirás:

« Señor, yo te alabaré
    aunque te hayas enojado conmigo.
Tu ira se ha calmado,
    y me has dado consuelo.

2 ¡Dios es mi salvación!
    Confiaré en él y no temeré.
El Señor es mi fuerza,
    el Señor es mi canción;
    ¡él es mi salvación!»

3 Con alegría sacarán ustedes agua
    de las fuentes de la salvación.

4 En aquel día se dirá:

«Alaben al Señor, invoquen su nombre;
    den a conocer entre los pueblos sus obras;
    proclamen la grandeza de su nombre.
5 Canten salmos al Señor,
    porque ha hecho maravillas;
que esto se dé a conocer
    en toda la tierra.

6 ¡Canta y grita de alegría,
    habitante de Sión;
realmente es grande, en medio de ti,
    el Santo de Israel!»


2 Tesalonicenses 3:6-13

Exhortación al trabajo

6 Hermanos, en el nombre del Señor Jesucristo les ordenamos que se aparten de todo hermano que esté viviendo como un vago y no según las enseñanzas recibidas de nosotros. 

7 Ustedes mismos saben cómo deben seguir nuestro ejemplo. Nosotros no vivimos como ociosos entre ustedes,

8 ni comimos el pan de nadie sin pagarlo. Al contrario, día y noche trabajamos arduamente y sin descanso para no ser una carga a ninguno de ustedes. 

9 Y lo hicimos así, no porque no tuviéramos derecho a tal ayuda, sino para darles buen ejemplo. 

10 Porque incluso cuando estábamos con ustedes, les ordenamos: «El que no quiera trabajar, que tampoco coma.»

11 Nos hemos enterado de que entre ustedes hay algunos que andan de vagos, sin trabajar en nada, y que sólo se ocupan de lo que no les importa. 

12 A tales personas les ordenamos y exhortamos en el Señor Jesucristo que tranquilamente se pongan a trabajar para ganarse la vida.

13 Ustedes, hermanos, no se cansen de hacer el bien.


Lucas 21:5-19

Señales del fin del mundo

5 Algunos de sus discípulos comentaban acerca del templo, de cómo estaba adornado con hermosas piedras y con ofrendas dedicadas a Dios. Pero Jesús dijo:

6 —En cuanto a todo esto que ven ustedes, llegará el día en que no quedará piedra sobre piedra; todo será derribado.

7 —Maestro —le preguntaron—, ¿cuándo sucederá eso, y cuál será la señal de que está a punto de suceder?

8 —Tengan cuidado; no se dejen engañar —les advirtió Jesús—. Vendrán muchos que usando mi nombre dirán: “Yo soy”, y: “El tiempo está cerca.” No los sigan ustedes. 

9 Cuando sepan de guerras y de revoluciones, no se asusten. Es necesario que eso suceda primero, pero el fin no vendrá en seguida.

10 »Se levantará nación contra nación, y reino contra reino —continuó—.

11 Habrá grandes terremotos, hambre y epidemias por todas partes, cosas espantosas y grandes señales del cielo.

12 »Pero antes de todo esto, echarán mano de ustedes y los perseguirán. Los entregarán a las sinagogas y a las cárceles, y por causa de mi nombre los llevarán ante reyes y gobernadores. 

13 Así tendrán ustedes la oportunidad de dar testimonio ante ellos. 

14 Pero tengan en cuenta que no hay por qué preparar una defensa de antemano, 

15 pues yo mismo les daré tal elocuencia y sabiduría para responder, que ningún adversario podrá resistirles ni contradecirles. 

16 Ustedes serán traicionados aun por sus padres, hermanos, parientes y amigos, y a algunos de ustedes se les dará muerte. 

17 Todo el mundo los odiará por causa de mi nombre. 

18 Pero no se perderá ni un solo cabello de su cabeza. 

19 Si se mantienen firmes, se salvarán.

 

LECTURAS COMPLEMENTARIAS


Malaquías 4: 1-2a

El día del Señor

1 »Miren, ya viene el día, ardiente como un horno. Todos los soberbios y todos los malvados serán como paja, y aquel día les prenderá fuego hasta dejarlos sin raíz ni rama —dice el SeñorTodopoderoso—. 

2 Pero para ustedes que temen mi nombre, se levantará el sol de justicia trayendo en sus rayos salud.


Salmos 98

Salmo 98

Salmo.

1 Canten al Señor un cántico nuevo,
    porque ha hecho maravillas.
Su diestra, su santo brazo,
    ha alcanzado la victoria.

2 El Señor ha hecho gala de su triunfo;
    ha mostrado su justicia a las naciones.

3 Se ha acordado de su amor y de su fidelidad
    por el pueblo de Israel;
¡todos los confines de la tierra son testigos
    de la salvación de nuestro Dios!

4 ¡Aclamen alegres al Señor, habitantes de toda la tierra!
    ¡Prorrumpan en alegres cánticos y salmos!

5 ¡Canten salmos al Señor al son del arpa,
    al son del arpa y de coros melodiosos!

6 ¡Aclamen alegres al Señor, el Rey,
    al son de clarines y trompetas!

7 ¡Brame el mar y todo lo que él contiene;
    el mundo y todos sus habitantes!

8 ¡Batan palmas los ríos,
    y canten jubilosos todos los montes!

9 Canten delante del Señor,
    que ya viene a juzgar la tierra.
Y juzgará al mundo con justicia,
    a los pueblos con equidad.


2 Tesalonicenses 3:6-13

Exhortación al trabajo

6 Hermanos, en el nombre del Señor Jesucristo les ordenamos que se aparten de todo hermano que esté viviendo como un vago y no según las enseñanzas recibidas de nosotros. 

7 Ustedes mismos saben cómo deben seguir nuestro ejemplo. Nosotros no vivimos como ociosos entre ustedes,

8 ni comimos el pan de nadie sin pagarlo. Al contrario, día y noche trabajamos arduamente y sin descanso para no ser una carga a ninguno de ustedes. 

9 Y lo hicimos así, no porque no tuviéramos derecho a tal ayuda, sino para darles buen ejemplo. 

10 Porque incluso cuando estábamos con ustedes, les ordenamos: «El que no quiera trabajar, que tampoco coma.»

11 Nos hemos enterado de que entre ustedes hay algunos que andan de vagos, sin trabajar en nada, y que sólo se ocupan de lo que no les importa. 

12 A tales personas les ordenamos y exhortamos en el Señor Jesucristo que tranquilamente se pongan a trabajar para ganarse la vida.

13 Ustedes, hermanos, no se cansen de hacer el bien.


Lucas 21:5-19

Señales del fin del mundo

5 Algunos de sus discípulos comentaban acerca del templo, de cómo estaba adornado con hermosas piedras y con ofrendas dedicadas a Dios. Pero Jesús dijo:

6 —En cuanto a todo esto que ven ustedes, llegará el día en que no quedará piedra sobre piedra; todo será derribado.

7 —Maestro —le preguntaron—, ¿cuándo sucederá eso, y cuál será la señal de que está a punto de suceder?

8 —Tengan cuidado; no se dejen engañar —les advirtió Jesús—. Vendrán muchos que usando mi nombre dirán: “Yo soy”, y: “El tiempo está cerca.” No los sigan ustedes. 

9 Cuando sepan de guerras y de revoluciones, no se asusten. Es necesario que eso suceda primero, pero el fin no vendrá en seguida.

10 »Se levantará nación contra nación, y reino contra reino —continuó—.

11 Habrá grandes terremotos, hambre y epidemias por todas partes, cosas espantosas y grandes señales del cielo.

12 »Pero antes de todo esto, echarán mano de ustedes y los perseguirán. Los entregarán a las sinagogas y a las cárceles, y por causa de mi nombre los llevarán ante reyes y gobernadores. 

13 Así tendrán ustedes la oportunidad de dar testimonio ante ellos. 

14 Pero tengan en cuenta que no hay por qué preparar una defensa de antemano, 

15 pues yo mismo les daré tal elocuencia y sabiduría para responder, que ningún adversario podrá resistirles ni contradecirles. 

16 Ustedes serán traicionados aun por sus padres, hermanos, parientes y amigos, y a algunos de ustedes se les dará muerte. 

17 Todo el mundo los odiará por causa de mi nombre. 

18 Pero no se perderá ni un solo cabello de su cabeza. 

19 Si se mantienen firmes, se salvarán.