Año A. Epifanía 6. Sexto Domingo Después de Epifanía

Deuteronomio 3:15-20

 

15 A Maquir le entregué Galaad, 

16 y a los rubenitas y a los gaditas les entregué el territorio que se extiende desde Galaad hasta el centro del arroyo Arnón, y hasta el río Jaboc, que marca la frontera de los amonitas. 

17 Su frontera occidental era el Jordán en el Arabá, desde el lago Quinéret hasta el mar del Arabá, que es el Mar Muerto, en las laderas del monte Pisgá.

18 »En aquel tiempo les di esta orden: “El Señor su Dios les ha dado posesión de esta tierra. Ustedes, los hombres fuertes y guerreros, pasen al otro lado al frente de sus hermanos israelitas. 

19 En las ciudades que les he entregado permanecerán solamente sus mujeres, sus niños y el mucho ganado que yo sé que ustedes tienen. 

20 No podrán volver al territorio que les he entregado hasta que el Señor haya dado reposo a sus hermanos, como se lo ha dado a ustedes, y hasta que ellos hayan tomado posesión de la tierra que el Señor su Dios les entregará al otro lado del Jordán”.

 

Eclesiástico 15:11-20

Libertad del hombre

 

11 No digas: «Es Dios quien me hace pecar»;
porque él no hace lo que detesta.

12 Ni tampoco digas: «Él me hizo caer»;
porque él no necesita de gente malvada.
13 El Señor odia lo que es detestable
y no se lo envía a quienes le respetan.
14 Dios creó al hombre al principio
y le dio libertad de tomar sus decisiones.
15 Si quieres, puedes cumplir lo que él manda,
y puedes ser fiel haciendo lo que le gusta.
16 Delante de ti tienes fuego y agua;
escoge lo que quieras.
17 Delante de cada uno están la vida y la muerte,
y cada uno recibirá lo que elija.
18 La sabiduría del Señor es muy grande;
él es muy poderoso y lo ve todo.
19 Dios ve a todos los seres que creó,
y se da cuenta de todo lo que el hombre hace.
20 Él a nadie ha ordenado pecar,
ni deja sin castigo a los mentirosos.

 

Salmos 119:1-8

Álef

1 Dichosos los que van por caminos perfectos,
    los que andan conforme a la ley del Señor.
2 Dichosos los que guardan sus estatutos
    y de todo corazón lo buscan.
3 Jamás hacen nada malo,
    sino que siguen los caminos de Dios.
4 Tú has establecido tus preceptos,
    para que se cumplan fielmente.
5 ¡Cuánto deseo afirmar mis caminos
    para cumplir tus decretos!
6 No tendré que pasar vergüenzas
    cuando considere todos tus mandamientos.
7 Te alabaré con integridad de corazón,
    cuando aprenda tus justos juicios.
8 Tus decretos cumpliré;
    no me abandones del todo.

 

1 Corintios 3:1-9

Sobre las divisiones en la iglesia

 

1 Yo, hermanos, no pude dirigirme a ustedes como a espirituales, sino como a inmaduros,  apenas niños en Cristo. 

2 Les di leche porque no podían asimilar alimento sólido, ni pueden todavía, 

3 pues aún son inmaduros. Mientras haya entre ustedes celos y contiendas, ¿no serán inmaduros? ¿Acaso no se están comportando según criterios meramente humanos? 

4 Cuando uno afirma: «Yo sigo a Pablo», y otro: «Yo sigo a Apolos», ¿no es porque están actuando con criterios humanos?

 5 Después de todo, ¿qué es Apolos? ¿Y qué es Pablo? Nada más que servidores por medio de los cuales ustedes llegaron a creer, según lo que el Señor le asignó a cada uno. 

6 Yo sembré, Apolos regó, pero Dios ha dado el crecimiento. 

7 Así que no cuenta ni el que siembra ni el que riega, sino solo Dios, quien es el que hace crecer. 

8 El que siembra y el que riega están al mismo nivel, aunque cada uno será recompensado según su propio trabajo. 

9 En efecto, nosotros somos colaboradores al servicio de Dios; y ustedes son el campo de cultivo de Dios, son el edificio de Dios.

 

Mateo 5:21-37

 

El homicidio

21 »Ustedes han oído que se dijo a sus antepasados: “No mates, y todo el que mate quedará sujeto al juicio del tribunal”. 

22 Pero yo les digo que todo el que se enoje con su hermano quedará sujeto al juicio del tribunal. Es más, cualquiera que insulte a su hermano quedará sujeto al juicio del Consejo. Y cualquiera que lo maldiga quedará sujeto al fuego del infierno.

23 »Por lo tanto, si estás presentando tu ofrenda en el altar y allí recuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, 

24 deja tu ofrenda allí delante del altar. Ve primero y reconcíliate con tu hermano; luego vuelve y presenta tu ofrenda.

25 »Si tu adversario te va a denunciar, llega a un acuerdo con él lo más pronto posible. Hazlo mientras vayan de camino al juzgado, no sea que te entregue al juez, y el juez al guardia, y te echen en la cárcel. 

26 Te aseguro que no saldrás de allí hasta que pagues el último centavo.

 

El adulterio

27 »Ustedes han oído que se dijo: “No cometas adulterio”. 

28 Pero yo les digo que cualquiera que mira a una mujer y la codicia ya ha cometido adulterio con ella en el corazón. 

29 Por tanto, si tu ojo derecho te hace pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder una sola parte de tu cuerpo, y no que todo él sea arrojado al infierno. 

30 Y, si tu mano derecha te hace pecar, córtatela y arrójala. Más te vale perder una sola parte de tu cuerpo, y no que todo él vaya al infierno.

 

El divorcio

31 »Se ha dicho: “El que repudia a su esposa debe darle un certificado de divorcio”.

32 Pero yo les digo que, excepto en caso de inmoralidad sexual, todo el que se divorcia de su esposa la induce a cometer adulterio, y el que se casa con la divorciada comete adulterio también.

 

Los juramentos

33 »También han oído que se dijo a sus antepasados: “No faltes a tu juramento, sino cumple con tus promesas al Señor”. 

34 Pero yo les digo: No juren de ningún modo: ni por el cielo, porque es el trono de Dios; 

35 ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey. 

36 Tampoco jures por tu cabeza, porque no puedes hacer que ni uno solo de tus cabellos se vuelva blanco o negro. 

37 Cuando ustedes digan “sí”, que sea realmente sí; y, cuando digan “no”, que sea no. Cualquier cosa de más, proviene del maligno.